The Suicide of Rachel Foster - Playtowin
2807
post-template-default,single,single-post,postid-2807,single-format-standard,bridge-core-2.3,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,qode_grid_1300,footer_responsive_adv,qode-content-sidebar-responsive,qode-theme-ver-21.7,qode-theme-bridge,qode_header_in_grid,wpb-js-composer js-comp-ver-6.2.0,vc_responsive,elementor-default

The Suicide of Rachel Foster

El género de los Walking Simulator nos ha dejado muy buenos juegos en los últimos años, apoyados muchos de ellos con muy buenas historias que contar y que enganchan hasta el fin de la partida. Si a esto, le unimos un toque de terror a lo desconocido, nos queda la obra de One-O-One Games llamada The Suicide of Rachel Foster, un videojuego en primera persona que se queda a medio camino de ofrecer algo más en ambas cosas.

“Nadie nos advirtió de que extrañar es el costo que tienen los buenos momentos”

No nos vamos a engañar, todo lo que vamos a ver en The Suicide of Rachel Foster ya lo hemos podido ver en juegos de los que toma cantidad de referencias. Hablamos de juegos como Gone Home, Dear Esther o sobre todo del genial Firewatch, pero no todo es coger cositas de aquí y allí, sino que también nos deja algún detalle que vale la pena valorar y del que hablaremos más adelante.

“Hay momentos bastante emotivos que descubriremos, a través, de cartas durante la aventura”

La historia de The Suicide of Rachel Foster nos lleva a atrás en el tiempo, concretamente a diez años atrás, donde nuestra protagonista Nicole y su madre abandonaron el Hotel Timberland situado en el condado de Lewis y Clark, en Montana, donde vivían tras descubrir un romance por parte de su padre con una niña de su misma edad, que además estaba embarazada. Rachel, atormentada por todo lo que había pasado acaba suicidándose en circunstancias algo extrañas. Con todo esto, ya en el pasado, la madre de Nicole acaba de fallecer, y ésta quiere cumplir sus últimas voluntades de su madre, que son, vender el hotel y reparar el daño causado por su padre a la familia de Rachel. Tras un viaje bastante complicado hacia el hotel por culpa de una terrible nevada, Nicole ha quedado en el mismo con el abogado de la familia con el fin de valorar el inmueble e inspeccionar como está la estructura del hotel. Nicole recibe una breve llamada del abogado de la familia donde le indica que se retrasará como mucho un par de horas por culpa de la intensa nevada que azota y que está impidiendo circular y llegar al esperado hotel. A partir de aquí, y tras no tener noticias del abogado en toda la noche, decide irse del hotel, pero debido al mal tiempo no puede más que permanecer en el mismo hasta que amaine la tormenta y desaparezca la nieve. Nicole, sin otro remedio para hacer algo de tiempo, decide empezar a explorar cada rincón del hotel por sí misma. Todo este argumento que más bien parece sacado de una película de sobremesa de un domingo tarde, nos lleva a ciertos momentos donde vamos a descubrir oscuros secretos que aguarda el hotel y el pasado familiar, y nos deja un thriller que combina adecuadamente en ocasiones el misterio con un toque de terror.

“Hay lugares bastante tétricos y que te puedes esperar lo peor”

 

“A veces encontrar la luz implica pasar por una oscuridad profunda”

Pero como hemos dicho antes The Suicide of Rachel Foster bebe en demasía de otros juegos de aventura y exploración, y es aquí donde hace su primera parada. En el hotel recibiremos una llamada de un tal Irving en nuestra primera noche que se identifica como un agente del FEMA y que será un personaje que nos ayudará a lidiar con la soledad debido a las conversaciones que tendrán durante toda la aventura, y que nos llevará a recordar nostálgicos momentos vividos con la familia en el hotel. Las conversaciones que mantenemos nos recuerdan demasiado a Firewatch, pero con conversaciones mucho menos interesantes y algo más aburridas e insulsas. Así que, nuestro enorme teléfono será nuestro mejor amigo hasta los créditos finales.

“Todo el hotel se encuentra en circunstancias bastante deplorables y ruinosas”

Con todos estos detalles sobre la mesa empezamos a explorar el hotel en busca de pequeños esbozos de información en busca de secretos de la familia que no están tan bien hilados como nos hubiera gustado, pero que animan a explorar y a seguir descubriendo un poco más cada rincón y cada habitación del hotel y de toda la historia que rodea a la familia.

Para ello iremos recorriendo las diferentes habitaciones en busca de alguna pista o nota que nos irá detallando, como no, nuestro amigo telefónico Irving, y gran amigo de su padre Leonard, y que, a través de estas conversaciones podremos elegir diferentes respuestas, las cuales sea dicho de paso, de nada sirven para cambiar el devenir de la historia ni de los acontecimientos futuros. Para recorrer las estancias del hotel contaremos desde el inicio con un pequeño mapa que puede ayudar a encontrar algunas de las habitaciones del hotel pero que tampoco resulta de vital relevancia.

“Nos encontraremos con estancias oscuras y escabrosas que nos dará que pensar, si avanzar o no”

Algo que si me ha gustado de este The Suicide of Rachel Foster ha sido esa sensación de soledad que el juego te crea, a veces, y que a través de diferentes sonidos y escenarios al más puro estilo Layers of Fear, te genera esa sensación de no saber muy bien lo que te espera, y juega con esa incertidumbre de una manera realmente efectiva. Cada escenario y cada habitación por explorar están muy bien recreados y consigue una sensación de angustia en ciertas ocasiones bastante buena. Tenemos, por ejemplo, lugares totalmente tapados con sabanas en el silencio más absoluto y con el crujir de las maderas del suelo en cualquier momento puedes esperarte lo peor. Además, el hecho de que nuestra protagonista corra de manera muy lenta ayuda a dar esa sensación de agobio. También nos encontramos lugares donde el moho y la humedad se deja ver en las mugrientas paredes de las habitaciones del hotel, y que dan muy mal rollo, o esas oscuras estancias donde vamos a necesitar algo de luz, ya sea de nuestra cámara de fotos Polaroid, a través, del flash o de una pequeña linterna que podemos recoger para iluminar levemente los escenarios más sombríos y oscuros. Una pena que todo se quede en un querer y no puedo, ya que, ni es obligatorio coger ambas cosas para poder avanzar, ni la incertidumbre se mantiene tras explorar un par de horas el hotel y pasamos varias veces por el mismo lugar. También podremos recoger un micrófono con el cual podremos escuchar ciertas voces o sonidos extraños que parecen venir del más allá con solo pulsar un botón, pero que de nuevo se queda en algo que ha podido dar mucho más de sí de lo que realmente ha resultado ser, así como, mencionar que es muy escasa la cantidad de objetos con los que se puede interactuar en todo el hotel. Son pequeñas cosas que no terminan de convencer por no haberle implementado algún elemento más o explotar ciertos objetos de una mejor manera.

“A veces, es mejor pensarse si utilizar el micrófono, puedes pasarlo mal en algunas ocasiones con unos buenos auriculares”

 

“Cree solo en la mitad de lo que veas y en nada de lo que escuches”

En el apartado gráfico es donde el juego gana bastantes enteros con una recreación bastante realista de habitaciones y estancias, sobre todo, y con una gran homenaje con todo aquello relacionado con los años noventa, tanto por el teléfono que llevamos, como por los objetos que nos vamos encontrando por todo el hotel, como cintas de vídeo VHS, cintas de cassette, de aquellas que gravábamos siete cosas encima hasta que sonaba rayada la cinta, y televisores de tubo y demás objetos de aquella época y todo ello luce bastante bien, gracias al trillado motor gráfico Unreal Engine 4.

La ambientación es algo que está muy conseguida como hemos comentado, con pareces sucias y ruinosas en muy mal estado, y siempre da la sensación de que en cada rincón puede sorprenderte algo con esos estrechos pasillos entre las habitaciones. The Suicide of Rachel Foster es un juego que asusta más por lo que no se ve y nos creemos que puede pasar que por lo que vemos y está pasando en ciertos momentos, y esa sensación de angustia que recrea es algo digna de mención.

El apartado del sonido es sin duda, el mejor apartado de todo el videojuego. El juego utiliza un sonido binaural que está realmente conseguido, ofreciendo un sonido espectacular, dejando detalles como el crujir de las maderas desgastadas, golpes inesperados que harán que te des la vuelta de manera exasperada, extraños sonidos en espacios reducidos y voces que se te meten en la cabeza, y una buena cantidad de detalles que lo hacen muy recomendable jugar con unos buenos auriculares.

“Toda la aventura es un gran guiño a los 90, nos encontramos desde disquites hasta un Commodore 64”

The Suicide of Rachel Foster es un videojuego que se queda en poco más que aceptable. Es un juego que aporta ideas que ya hemos visto en otros videojuegos y mucho mejor explotadas, y lo que aporta como novedad no consigue llevarlo a un nivel superior. Eso sí, cuenta con una buena ambientación recreada del hotel y un sonido genial que te llega a poner los pelos de punta en ocasiones. Su corta duración de apenas cuatro horas tampoco ayuda a mejorar un juego que no termina de explotar en sus facetas creativas y jugables.[6.5]

Lo mejor:

+ la ambientación del hotel está muy conseguida

+ el sonido binaural es de lo mejor del videojuego

Lo peor:

– Una experiencia muy corta pero que no da para más

– No aporta nada nuevo al género

Chovi
chovijmmb@hotmail.com

Jugador sin tiempo libre y Licenciado en ADE. "El hombre elige, el esclavo obedece" @chovijmmb

No Comments

Post A Comment