¿Son los videojuegos ahora más fáciles que antes? - Playtowin
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La era de los juegos difíciles

¿Son los videojuegos ahora más fáciles que antes?

Los años 80 y 90 nos dejaron videojuegos muy difíciles y divertidos a partes iguales

Los que llevamos ya un tiempo en esto de los videojuegos hemos notado que a lo largo de estos últimos años los juegos parecen hechos con una dificultad algo más baja que en los años 80 y los 90, donde un fallo o bug en la programación de un juego hacía que siempre que pasáramos por esa misma zona pudiéramos ver la pantalla de Game Over y tener serias dificultades para ver los créditos finales.

Ahora es cierto que, a través de las actualizaciones hemos podido conseguir bajar la dificultad y que, ciertos errores puedan corregirse para poder mejorar el rendimiento y problemas del videojuego en sus primeros días, incluso, tienden a actualizarse varios meses después del lanzamiento de este, pero ¿no es esa la gracia de hace dos décadas, encontrar un fallo en el juego? Y es que, los videojuegos de antes eran más difíciles que los de ahora.

“Power Blade, un videojuego al que le dedique muchas horas”

 

La nostalgia es algo irreversible en la memoria del ser humano

Aun cuando intento jugar a videojuegos de décadas pasadas recuerdo casi cada rincón del escenario incluso habiendo pasado bastante tiempo desde la última vez que lo jugué, y es que en su día le había dedicado tantas horas por no tener otros juegos que jugar que casi podía cerrar los ojos y reproducir cada nivel en mi cabeza.

Juegos como Power Blade o Super Mario Bros 3 de Nes, fueron juegos que prácticamente jugaba a diario durante meses y meses. Luego llegaron juegos como Mega Man o el genial Low G Man: The Low Gravity Man que desafiaban la integridad del mando sobre mis manos.

Pero volviendo al tema en cuestión y analizando la situación actual, es lógico que los videojuegos de antes resultaran mucho más desafiantes que los de ahora, pues eran juegos de apenas dos horas de duración y el hecho de hacerlos muy difíciles alargaban su vida útil en unos días (y acortaban la del mando). Había que amortizar el dinero de ese cartucho que posiblemente llegaba a costar unas 5.000 o 7.000 pesetas en su día, según el videojuego.

“Low G Man fue unos de mis primeros juegos en sacarme de quicio”

 

Todos los que jugamos en aquellos principios de los 90 recordaremos títulos como Battletoads, Ghost n’Goblins, Alex Kidd o los Metal Slug, estos últimos eran donde nos dejábamos la paga semanal en el recreativo de nuestra localidad, juegos bastante difíciles en la que era muy raro no ver la pantalla de Game Over cada poco tiempo.

Nuestro amigo el Password

Y qué decir de aquellas formas de guardar la partida. Recuerdo aquel juego de Nes llamado Tecmo Cup donde cada vez que ganabas un partido tenías que apuntar una contraseña de símbolos y corazones que tardabas más de 3-4 minutos, y que tenías que revisar varias veces para comprobar que no te hubieras equivocado y tuviera que reiniciar un partido complicado, eso ya quedó a años luz de lo que vemos hoy en día. Antes, existía el miedo a morir, ahora ese miedo ha desaparecido con la cantidad de ayudas que tenemos a disposición en muchos de los juegos. La frustración de tener que empezar de nuevo ese nivel tan complicado hacía que diéramos lo mejor de nosotros en cada salto, en cada batalla, en cada partida en general. En los años 90 era complicado encontrar un videojuego que guardara la partida de forma manual quitando los RPGs de la época, debido a su extensión.

Antes, esa dificultad sí que era injusta. Puzles complejos que tenías que aprenderte a base de guías, plataformas supercomplicadas donde debíamos medir cada salto al milímetro o un mal diseño de niveles y algún que otro bug que complicaba mucho el avance de algunas zonas.

 

“Tecmo Cup fue unos de los juegos de fútbol que más disfrute”

 

Todo ello ha ido evolucionando con el tiempo, y cada vez nos hemos ido encontrando con mundos más grandes y abiertos. Unos videojuegos con una duración que se ha ido incrementando cada vez más, y también, nuevos jugadores a los que se le ha tenido que adaptar la dificultad para que los nuevos juegos sean accesibles a más gente.

Todo esto se debe gracias a que las compañías han contado con mas gente en el desarrollo de sus juegos, creando videojuegos que han llegado a contar con cientos de personas en el mismo estudio de desarrollo.

¿Videojuegos más accesibles o sencillos?

Es aquí donde nos encontramos con el gran dilema moral. La incorporación de nuevas generaciones al mundo del gaming, donde los hábitos de consumo de videojuegos han ido cambiando poco a poco, ha hecho que la industria y el desarrollo de videojuegos vaya en consonancia, y que, nos encontremos con juegos online y multijugador accesibles a todos y prácticamente gratuitos, algunos de ellos. Juegos de acción o similares con varios niveles de dificultad, donde además, podemos regenerar la salud tras escondernos un tiempo, juegos de conducción donde un fallo al tomar una curva no nos afecta al resultado final porque podemos rebobinar hasta el punto de tomar de nuevo esa última curva que nos ha complicado la carrera, o el hecho de que un salto que resultaba hace años casi imposible y de medir al milímetro, ahora si caemos en el intento accederemos de nuevo unos metros atrás para volver a intentarlo.

“Cesleste es un juego divertido y desafiante como los de antes”

 

Todo esto sumado a que hay videojuegos que nos llevan a tramas y narrativas que son incluso más complejas y espectaculares que las mismas películas hace que nos encontremos con unos cambios bastante grandes a como eran los juegos de hace unas décadas.

El nuevo devenir de la dificultad

Desde hace unos años, han resurgido un nuevo “boom” de juegos con una dificultad elevada, recordando a aquellos viejos juegos que tanto nos costaba alcanzar a ver los créditos finales. Juegos como Hollow Knight, Bloodborne, la saga Dark Souls, Nioh, Cuphead, Celeste o HotLine Miami por citar unos pocos, han demostrado que se puede volver a los orígenes, pero con lo aprendido a lo largo de estos años. Es un nicho pequeño, de eso no hay duda, pero es un comienzo que los jugadores de vieja escuela hemos agradecido, y al que poco a poco se van sumando títulos, sobre todo, de carácter indie que apuesta cada vez más por este tipo de videojuegos.

“Tras la saga Dark Souls, Bloodborne nos dejó un juego impactante en lo visual y dificil”

 

Hemos de ser realistas, y afrontar que cada vez más hay más jugadores que quieren algo sencillo y sin mucho que pensar, y las propuestas de las compañías, como es lógico, vienen dadas por títulos que alcancen cada vez a un mayor número de jugadores y con ello, un mayor beneficio, por lo que optan por juegos accesibles a cuanta más gente mejor. No por ello debemos pensar que lo pasado siempre fue mejor, sino que debemos afrontar este tema desde otro punto de vista, y pensar que siempre tenemos la opción de jugar varias veces a un Hollow Knight, como ya lo hacíamos antes en los 90, o también, tenemos la opción de desempolvar nuestra vieja Nes o consola antigua para volver a darle a aquellos juegos que tan buenos recuerdos nos trajeron.

Chovi
chovijmmb@hotmail.com

Jugador sin tiempo libre y Licenciado en ADE. "El hombre elige, el esclavo obedece" @chovijmmb

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