Cuphead - Playtowin
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Cuphead

Hace unos meses, en medio del eterno debate de si el videojuego se puede considerar arte o no, nos llegó Cuphead, la obra indie creada por el estudio novato MDHR, y que es un fiel reflejo al dibujo animado clásico de los años 30, con una estética y una dirección artística de lo que pocos juegos pueden presumir. Te contamos más en el análisis de Cuphead.

Si eres un fiel fan de lo retro, seguidor de los juegos de antaño, te encantan los desafíos y la dificultad elevada, estás de enhorabuena, y si encima, le pides diversión y un gran diseño, Cuphead es lo que necesitas.

Cuphead es un juego de acción en 2D donde tenemos dos tipos de misiones diferenciadas. La primera será eliminar a un jefe disparando, a través, de varias fases donde irá cambiando de rutina y poniéndonos las cosas todavía más complicadas. La segunda, serán carreras RUN AND GUN, donde correr y disparar a partes iguales, evitando, a la vez, precipicios, enemigos y alguna sorpresa más que nos depara en el escenario.

Cabe destacar que Cuphead es un título difícil, muy difícil, pero que es capaz de enganchar y no frustrar una y otra vez. Te invita a mejorar, a aprenderte cada parte del escenario, cada enemigo y sus patrones de ataque y movimientos, a conseguir las monedas repartidas por el escenario, a mejorar los tiempos y sus recompensas en sus dos niveles de dificultad, simple y regular, y todo ello en apenas tres minutos intensos, que es lo que nos puede durar una fase en ser completada.

“El diseño de los enemigos es colorista y muy imaginativo”

Una obra de animación de los años 30

Perfectamente podríamos resumir la estética de Cuphead, como una obra de animación que pretende homenajear a la época de los años 30-40. La historia de Cuphead se basa en dos personajes totalmente imaginativos, llamados Cuphead y Mugman, dos tazas de té que se adentran en un casino donde disponen sus propias almas en un juego contra el Diablo, y estos como cabe esperar, pierden. El Diablo les ofrece un pacto para salvar sus vidas a cambio de traerle las almas de todos los seres que se la deben. A partir de aquí, nos moveremos por un mapa con perspectiva cenital, donde podremos ir escogiendo las diferentes misiones que tengamos disponibles. Básicamente el mapa será la única forma que tendremos de ir tranquilamente, sabiendo que no podremos morir y donde podremos adquirir, a través, de diferentes tiendas habilidades de disparo y bonificaciones para nuestro personaje imprescindibles para superar los retos. En el mapa también podremos elegir los diferentes tipos de armas con los que afrontar el nivel, seleccionando así, el más idóneo para cada enemigo. Podremos hablar también con los personajes repartidos por el mapa y que alguno nos dejará alguna que otra recompensa en forma de monedas, con las que podremos adquirir nuevas habilidades. Eso sí, las conversaciones poco motivadoras y en un completo inglés.

Dicho esto, comenzamos un camino agónico de saltos, disparos y sobre todo muertes, donde cada error en el nivel se paga muy caro. Aquí no hay checkpoint que valgan, si morimos, empezaremos desde el principio del nivel. Cuphead es un juego difícil, muy difícil, pero no imposible, y muy gratificante cuando logramos superar ese nivel que se nos resistía. Aquí cada nivel nos hace pensar, actuar con reflejos y repetir y repetir hasta que todo lo tengamos controlado y logremos superar con éxito el nivel. El juego te obliga a conocerte cada enemigo, sus mecánicas y patrones de ataque, que arma es más efectiva para el tipo de enemigo al que nos enfrentamos, donde se ubica cada precipicio en el nivel y nos invita a saber cuando saltar y cuando esquivar. Básicamente, Cuphead nos reta a mejorar nuestra habilidad con el mando constantemente.

Un ejemplo de las mecánicas actuales

Cuphead, es un ejemplo a seguir en sus mecánicas de juego y su inteligencia artificial, esta última hasta tal punto que, hay enemigos, por poner un ejemplo, que, aunque intentemos anticiparnos a sus movimientos que ya conocemos, por habernos enfrentado anteriormente, cambia su rutina, y realiza algún movimiento que no era el que habíamos visto antes en nuestra partida anterior. Por tanto, aunque nos aprendamos todos sus movimientos tendremos que estar atentos para ver cual será su siguiente movimiento, no utiliza siempre la misma rutina de ensayo error vista en otros títulos de mecánicas parecidas.

“Cada enemigo tiene unos patrones de ataque diferenciados que irán cambiando según la partida”

Como hemos dicho antes, para poder superar los diferentes desafíos que nos propone el juego podremos ayudarnos de mejoras que podremos adquirir comprando con monedas que recogemos en los niveles del juego o que nos dan algunos personajes con los que charlamos en el mapa. Pero estas mejoras tienen sus contras. Por ejemplo, si optamos por adquirir una vida más a las tres que tenemos inicialmente seremos más resistentes, pero a cambio haremos que nuestra arma cause menos daño a los enemigos. Otro ejemplo, si optamos por un arma que apunte automáticamente a los enemigos, también perderemos efectividad en el daño que provocamos. En definitiva, no podremos mejorar alguna habilidad sin perder efectividad en otra habilidad, así de sencillo. Por tanto, el juego nos hace pensar que arma elegir antes de enfrentarnos a cada enemigo y escoger la estrategia que más nos convenga para superar el reto.

Como Alma que lleva el Diablo

Por si fuera poco, solo obtenemos las almas de nuestros enemigos en el nivel de dificultad normal, con lo cual no podremos completar la campaña principal si lo jugamos en la dificultad fácil. Otra razón más para mejorar nuestra habilidad a los mandos. Conseguir esa moneda que me he dejado por el camino, mejorar el tiempo que he dedicado para machacar a un jefe enemigo o mejorar la puntuación de un nivel concreto, son decisiones que deberemos de tomar para valorar si merece la pena el esfuerzo y el tiempo dedicado para conseguir la recompensa de esa arma que queremos adquirir, por ejemplo.

“Al inicio de cada nivel podremos elegir las armas que queremos utilizar”

Todo esto, mezclado con un acabado artístico y visual del cual ya hemos hablado y del que poco más se puede decir, que no sepas, si ya has visto algún video o algunas imágenes para saber de lo que hablo, y que supone, un añadido más a este cóctel de diversión jugable.

El sonido, una delicia para los oídos, aunque queda algo por debajo del resto de cualidades, debido a no estar doblado a nuestro idioma, ni siquiera traducido, aunque sea totalmente prescindible. Sin embargo, la música nos traslada a una época pasada que se funde a la par con el diseño, encontrando temas muy idóneos con un toque retro.

 

Cuphead es una gran sorpresa que nos ha cautivado con su gran diseño típico de los dibujos animados de los años 30, con su estética retro y sus melodías pegadizas que entonan y dan vida a sus movimientos, y que esconde un reto digno de los jugadores con gran habilidad y paciencia. Un shooter clásico, desafiante que puede no ser del gusto de todos por su dificultad, pero que, aun así, vale la pena pararse a jugar y a disfrutar.

 

                                                                            Valoración:     9

 

+ Su gran estética y diseño, es fabuloso, sobre todo el diseño de los jefes

+ Un homenaje a la animación de la época, tanto visual como sonora

+ La dificultad es muy exigente, pero te anima a continuar

  El reto no está hecho para todo el mundo, podrían haber incluido puntos de control

  Podría estar doblado a nuestro idioma

 La historia con esta estética podría haber dado para mucho más

Playtowin
jmmonterob@playtowin.es

Apasionado de los videojuegos, coleccionista y escritor, de vez en cuando. "El hombre elige, el esclavo obedece"

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