Análisis God of War Ragnarok. Kratos está de vuelta - Playtowin
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Análisis God of War Ragnarok. Kratos está de vuelta

Análisis God of War Ragnarok. Kratos está de vuelta

God of War Ragnarok llega después de 17 años de historia desde el lanzamiento del primer God of War, un juego que se convertiría en uno de los mayores buques insignia del gigante que lleva el nombre de PlayStation. No es poca cosa lograr sostener estos cimientos sin parar durante 17 años. Realmente, hay pocas franquicias que logran sobrevivir a lo largo de los años, y que al mismo tiempo, sean capaces de mantener esa sensación de estar ante algo grande cada vez que nos ponemos a los mandos de una nueva aventura.

Sony puede presumir de que con God of War está en ese lugar que ocupan las series de juegos perennes, que logran repetidamente la dualidad de alta calidad y reconocimiento. Y es realmente difícil que una franquicia siga siendo relevante durante tantos años manteniendo altos estándares de calidad.

God of War de 2018 logró introducir la nueva mitología, manteniendo un velo de misterio alrededor de sus dioses. Pero quizás el logro más importante fue moldear a un Kratos atormentado por los traumas del pasado y ofreció un desarrollo realmente trabajado de los dos personajes principales (Padre e Hijo), así como la relación muy sorprendente entre ellos.

 

El Ragnarok se acerca con el Fimbulwinter

En God of War Ragnarok nos encuentramos varios años después de los eventos de God of War, donde Atreus ahora se encuentra en la adolescencia. Junto con su padre continúan residiendo en su choza en Midgard, donde ahora prevalece el Fimbulwinter, el invierno sin fin, un fenómeno meteorológico que precede al Ragnarok.

En este punto podríamos contar el inicio de la aventura, sin más, pero creo que es tan bueno que lo descubráis por vosotros mismos que no haremos mención en todo el análisis de aspectos de la historia de este nuevo God of War Ragnarok, ni tampoco de su antecesor. Tan solo diremos que existen unas necesidades por descubrir que no se resolvieron en su primera aventura y que da pie como bien sabemos a esta segunda e interesante entrega.

«God of War Ragnarok muestra ahora escenarios más amplios y con fondos más lejanos dibujados»

Lo que sí debemos decir de la historia es que está llevada de manera ejemplar, ya no solo por los personajes principales que me parece sublime, sino también por las historias de los personajes secundarios que están realmente bien escritas y trabajadas en todos sus apartados y no, como simple relleno de horas como ocurre en otras obras de videojuegos.

Es cierto, que las primeras 6-8 horas nos encontraremos con un juego demasiado continuista en todos sus apartados con respecto a su antecesor, pero hay que tener algo de paciencia con la obra pues los cambios que acontecen a esta secuela vienen a continuación con bastantes novedades, tanto en lo jugable como en el desarrollo de los acontecimientos.

Toda la historia de God of War Ragnarok se vuelve a contar con el increíble plano-secuencia, a través del movimiento continuo de la cámara, incluso en las cinemáticas, como ocurría en el juego anterior, logrando así, un impresionante efecto cinematográfico.

«Los combates en God of War Ragnarok son más brutales y frenéticos que nunca»

God of War Ragnarok y la calidad de sus animaciones en los personajes son simplemente de locura

Mención especial merecen las expresiones faciales en las cinemáticas, donde Santa Monica Studio ha realizado un trabajo increíble. Llegándose a apreciar los detalles más sutiles de sus rostros que dicen más de lo que podrían decir con las palabras. Transmiten ansiedad, miedo, alegría y otras emociones, como si de un actor real se tratase. Ofreciendo interpretaciones convincentes en todos los papeles, sin excepción. En general, toda la estructura del guión transmite a la perfección la experiencia épica dando a conocer de que se acerca el Ragnarok (ya lo dice su título). Incluso si uno se enfoca solo en las misiones principales, el alcance del escenario es abrumador, sin repetición, manteniendo la atención del jugador de principio a fin. Lo que hace que God of War Ragnarok nos lleve a una de las aventuras temáticas mitológicas más épicas que hemos podido disfrutar.

Un combate todavía mejor

El nuevo estilo de combate introducido por God of War sigue siendo, naturalmente, el núcleo de God of War Ragnarok también. Esta vez tenemos el Hacha Leviatán desde el principio, pero también las Espadas del Caos. Aunque, un mal necesario, nos llega de la mano de las habilidades, donde se sigue el camino de la mayoría de las secuelas, es decir, la mayoría de las habilidades que habíamos ganado en el juego anterior deben volver a desbloquearse desde el principio.

«Ahora cotaremos con la estimada ayuda de las Espadas del Caos y del Hacha Leviatán desde casi el inicio de la aventura»

El árbol de habilidades tiene una buena cantidad de estas que podemos exponer en cada combate siendo un auténtico festival de golpes y buscando la coreografía perfecta hasta acabar con el último enemigo que nos permita descansar los dedos del Dualsense. Tenemos algunos golpes nuevos, pero en general el repertorio de Kratos es reconocible al instante durante gran parte de la aventura heredado de su antecesor. Los movimientos sin arma (cuando, por ejemplo, Kratos lanza el hacha) ahora están muy limitados, pero por otro lado se añade una nueva habilidad, la de «cargar» el Hacha o las Espadas pulsado el triángulo durante un momento, lo que infringe una buena cantidad de daño a los enemigos que tengan por debilidad el fuego para las espadas o el hielo para el hacha.

Una vez más los combates se caracterizan por la brutalidad y la intensidad. Los «fatalities» de Kratos siguen siendo agradables y extremadamente feroces. La sensación de los ataques y la utilización del escudo para repeler los ataques enemigos sigue siendo muy satisfactoria, transmitiendo su poder gracias a los efectos visuales y sonoros muy logrados. Las batallas como ya ocurría en su antecesor siguen siendo muy frenéticas con enemigos atacando casi sin parar, lo que nos obliga a agudizar constantemente nuestros reflejos para los bloqueos y esquivas perfectas y con un nivel normal, al que hemos jugado ya requiere de una atención extrema para no caer derrotados con simples esbirros, por lo que el combate sigue siendo uno de los aspectos más destacados del juego, lo que demuestra, una vez más, que el giro en la jugabilidad era justo lo que la franquicia necesitaba para darle un soplo de aire fresco muy necesario.

En esta secuela se presentan cambios muy importantes en lo jugable, ya que una vez hayamos avanzado en la aventura lo suficiente habrá muchas novedades que cambiaran la forma de afrontar los combates, convirtiéndolos en combates muchos más ágiles y que deberemos de afrontar de manera diferente con los enemigos para salir airosos de ellos. No quiero entrar en detallar más, pues como vuelvo a decir, prefiero que lo descubras por ti mismo para que te encuentras con las mismas sorpresas que me he encontrado yo.

«Volveremos a tener un amplio abanico de mejoras que podremos implementar a Kratos para mejorar su movimientos»

Más acción y más jefes finales

Uno de los principales problemas del God of War anterior fue la falta de peleas contra jefes finales, y que, en esta segunda entrega se ha mejorado este apartado dejándonos auténticas batallas frente a enemigos muy poderosos de los que tendremos hacer un buen uso tanto de nuestros recursos de combate que tenemos como de elementos de los escenarios que podremos utilizar a nuestro favor, como árboles, piedras, entre otros elementos. Eso sí, muchas de estas batallas las podremos evitar si no realizamos ciertas misiones secundarias o exploramos todos los rincones de los escenarios que nos vamos encontrando.

El bestiario de enemigos, por su parte, ofrece una gran variedad, añadiendo diferentes enemigos, según el mundo que visitemos, consiguiendo así esconder nuevas sorpresas mientras avanzamos por nuevas zonas. Todo ello, nos llevará alrededor de unas 30-40 horas solo la campaña principal, llevándonos hasta las 55-60 horas de juego si nos perdemos por los diferentes escenarios en busca de todos sus secretos.

A diferencia del primer God of War, en Ragnarok seguiremos un diseño más lineal, llevándonos constantemente a nuevas áreas y a explorar, como ya se ha dicho en multitud de vídeos y presentaciones, los nueve mundos de la mitología. Incluso aquellos que estaban presentes en el God of War, que están mucho más llenos de vida que en su antecesor. Todo esto, hace que la exploración sea mucho más amena y divertida, gracias al gran trabajo por parte del estudio Santa Monica, mostrando un mino por los pequeños detalles que se refleja en cada rincón de los escenarios, donde cabe reflejar que se ha hecho mucho hincapié en zonas más altas y escenarios más verticales en esta nueva entrega con respecto a su antecesora.

«Santa Monica Studio ha escuchado a los fans y ha corregido su mayor debilidad en su anterior juego. Ahora tendremos más enemigos finales con batallas realmente duras»

Los combates, la exploración y las misiones secundarias (llamados favores aquí) serán las que nos proporcionen la experiencia para mejorar todas las habilidades que tendremos disponibles para los diferentes niveles del personaje. Aunque si hay algo negativo que añadir, sería la cantidad de cofres que podemos encontrar por escenario, siendo algo intrusivo con el jugador, pudiendo haber buscado otras formas de hacernos con botín y alternar ese sistema de cofres.

A menudo, necesitaremos aprovechar nuestro equipo para obtener acceso a varias partes del entorno o para manejar adecuadamente mecanismos ubicados en la lejanía. God of War Ragnarok nunca se convierte en un juego de puzles, sino que estos puzles ambientales tienen justo ese nivel de desafío para que ni frenen el ritmo, ni den lugar a un paseo «sin sentido» por las distintas zonas.

Las misiones secundarias o favores ofrecen momentos muy buenos y no son los típicos recados que nos encontraremos en la mayoría de los juegos. Son misiones trabajadas con algunas historias memorables al igual que sus personajes, por lo que muchas de ellas se convierten en una obligación que debemos realizar si queremos conocer más detalles de los personajes.

Un acabado técnico difícil de mejorar

God of War Ragnarok, como el título de 2018 ofrece un resultado tecnológico impresionante. El detalle en los modelos de personajes y texturas es excelente y la variedad de ambientes y escenarios es enorme. Cada uno de los nueve mundos tiene sus propias características distintas, y muchos de ellos representan un entorno completamente diferente al resto. Por lo que nunca tienes esa sensación de repetición mientras dura la campaña.

«Gráficamente, God of War Ragnarok es una obra que raya la excelencia y difícil de mejorar en su apartado gráfico a corto plazo»

Con respecto al sonido, una vez más, solo nos queda alabar al estudio por el trabajo realizado. Los efectos de sonido están a un nivel excepcional, ya sea ambiental, animales, gritos de batalla, etc., mientras que los temas musicales, como es habitual en la serie, son ideales y siempre adecuados a la ocasión, teniendo la capacidad de crear momentos memorables que en sintonía con su aspecto visual crean una supernova digna de ver y admirar, una y otra vez.

Podríamos decir mucho más sobre GoW Ragnarok, pero todo lo que podamos decir no será ni por asomo las sensaciones que te transmite jugarlo por ti mismo, y solo queda alabar al estudio por el inmenso trabajo que han realizado, cogiendo las bases de su título anterior y mejorando todos sus aspectos.

El nuevo God of War aborda el marco mitológico bajo una luz diferente, centrándose en el desarrollo de los personajes, abriendo los horizontes, sin olvidar la transcendencia de nuestro espartano Kratos, y transmitiendo a su manera una de las aventuras mitológicas más grandiosas que hemos visto. Por ello, solo nos queda decir que la carrera final hacia Ragnarok es nada menos que un cierre excepcionalmente épico para esta historia como solo un Dios de la Guerra podría traer.

 

Puntos Positivos:

+ La historia es memorable, sus personajes y la forma de contarla

+ El sistema de combate ambicioso y muy elaborado

+ Los puzles muy bien implementados en la exploración

+ Las batallas con jefes finales son memorables

+ El apartado técnico, visual y sonoro es de lo mejor que hemos visto nunca

 

Puntos Negativos:

– Abusa del sistema de botín mediante cofres

– Vuelve a utilizar el manido sistema de empieza de “cero” con las habilidades

 

                                                             Valoración: 9.9

Playtowin
jmmonterob@playtowin.es

Apasionado de los videojuegos, coleccionista y escribo "cosas de videojuegos" de vez en cuando. "El hombre elige, el esclavo obedece"

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