Sayonara Wild Hearts

De siempre es sabido que la música es algo mágico, capaz de hacer de reír y levantar el ánimo a todo aquel que la escucha, porque todos sabemos que hay música para todos los estados de ánimo, pero también hay estados de ánimo en los que solo podemos escuchar un tipo de música, llamémoslo melancolía, por ejemplo, eso que nos hace tan humanos en ciertas ocasiones. Bienvenidos al análisis de Sayonara Wild Hearts.

Imaginación y ritmo colorido

La obra de Simogo ha sido capaz de cautivarnos de una manera que es difícil expresar con palabras. Una apuesta por los sonidos pop mientras vamos avanzando por escenarios coloridos donde tendremos que esquivar, luchar, volar y conducir a ritmo de la música por los veinte escenarios que nos tiene preparado Sayonara Wild Hearts.

"Sayonara Wild Hearts nos pone a los mandos de diferentes vehículos muy sencillo y vistosos"

El videojuego nos pone en la piel de una chica que nos llevará, por diferentes carreteras, bosques, ciudades e incluso volando a través de las nubes por los diferentes y coloridos escenarios a ritmo de música pop, pero ¿cuál es el objetivo de Sayonara Wild Hearts? El objetivo del videojuego es reunir la mayor cantidad de corazones que nos vamos encontrando hasta el final de cada nivel…, o no. Sayonara Wild Hearts busca encontrar algo más en el jugador, busca encontrar esa simbiosis entre un estado de ánimo y la música, donde chocan esas emociones, y el deber de superarlas a través de la lucha interna con nosotros mismos.

"Los combates se basan en pequeños QTE donde tendremos que pulsar un botón para ejecutar el movimiento, cuanto más perfecta sea la pulsación en el tiempo, mayor recompensa"

Esas mismas emociones que nos encontramos cuando somos adolescentes, ese paseo en bici, en moto o en coche mientras vamos ordenando pensamientos internos con nuestra música favorita de fondo… eso es Sayonara Wild Hearts.

“Salvaje Corazón”

Sayonara Wild Hearts utiliza mecánicas muy simples en su aspecto jugable. Nuestra protagonista irá recorriendo los escenarios mediante diferentes vehículos ya sea un monopatín, una moto o incluso un coche, mientras vamos recogiendo corazones de diferentes tamaños, que nos darán mayor puntuación según el tamaño como es lógico, pero los de mayor puntuación también son más complicados de recoger, ya que pueden estar en lugares menos accesibles y hay que estar muy rápidos para darles caza, a la vez que vamos esquivando ciertos objetos que tendremos que evitar para chocarnos y que nos lleve al último punto de control.

"Tendremos variedad de escenarios pasando por carreteras, ciudades y bosques donde tendremos que esquivar elementos del escenario"

El juego en sí es bastante sencillo con una dificultad creciente pero muy asequible, el punto de control al que te arrastra cuando morimos es realmente muy cercano y apenas en unos segundos estaremos en la zona de nuevo. El juego es aquí donde se muestra más como una experiencia musical que jugable, de hecho, cuando morimos varias veces nos indica si queremos saltar esa parte del juego para seguir avanzando, algo poco recomendable.

También tendremos fases donde nos encontraremos con enemigos finales, bastante divertidos y frenéticos, donde debemos de esquivar y atacar con rapidez para no morir, a la vez que, deberemos pulsar a tiempo el botón de ataque para ejecutar un golpe en ciertos momentos para derrotar a los enemigos. Hay fases muy variadas y divertidas, en ningún momento se hace ni repetitivo ni monótono a pesar de ser un juego planteado también como experiencia para móviles como IOS, también está disponible en PS4 y en Nintendo Switch a un precio de 11,99 euros.

"La vistosidad de la paleta de colores es sencillamente genial"

La experiencia nos llevará poco más de una hora para terminarla por primera vez, pero podremos revisitar todos y cada uno de los escenarios en busca de mejores puntuaciones para desbloquear alguna sorpresa, por lo que la rejugabilidad está asegurada.

Gráficamente el juego es auténtico colorido en todo momento. Sayonara Wild Hearts es una montaña rusa de emociones y de colores vistosos con paletas de colores sencillas y con un aspecto neón en cada una de ellas.

En cuanto al sonido, Sayonara Wild Hearts es un diamante en bruto, un espectáculo sonoro que vale cada euro que cuesta el videojuego, tan solo por ver y vivir la experiencia a la que nos sumerge el título. Los pocos diálogos que tendremos están en castellano con la voz de Queen Latifah, y el apartado musical corre a cargo de Jonathan Eng y Daniel Olsen, que han creado 26 melodías para la ocasión.

Sayonara Wild Hearts es una maravilla tanto visual como sonora, un pequeño orgasmo para los oídos que nos deja con ganas de más. Una pequeña aventura fresca y divertida a lo visto en este año 2019 muy disfrutable y accesible a todo el mundo. Sayonara Wild Hearts te lleva a vivir una experiencia diferente y emotiva con un cierto homenaje no solo a la música pop, si no al sector de la cultura y de los videojuegos en general. [8,5]

Lo mejor:

+ visualmente una maravilla

+ el aspecto sonoro impecable

+ un juego fresco y divertido diferente a lo visto este 2019

+ muy rejugable

Lo peor:

- muy cortito de duración

 

Chovi

Jugador sin tiempo libre y Licenciado en ADE. "El hombre elige, el esclavo obedece" @chovijmmb

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