Need For Speed: Heat

La emblemática saga de conducción Need For Speed está de vuelta. Una saga que cada vez va notando más y más el paso de los años y la incapacidad por parte de Ghost Games de arrancar con un juego de éxito como los últimos que nos dejó a su paso Criterion Games con Need For Speed Hot Pursuit o con Most Wanted, de los que ya han pasado unos años. ¿Será Heat el soplo de aire fresco que esperamos? ¿o solo una simple brisa de “calor” que pasará sin pena ni gloria por nuestras manos? Te contamos lo que nos ha parecido en nuestro análisis.

Need For Speed siempre ha tenido algo que ha conseguido engancharme con todos sus juegos, incluso a pesar de su descendiente calidad de sus juegos en estos últimos años, no sé si será por la variedad de sus carreras, llenas de saltos, derrapes y demás locuras, por esa música tan cañera que hace que disfrute tanto de la conducción o simplemente el hecho de estar horas y horas maquillando y haciendo tuning al vehículo que tenemos entre las manos. De cualquier modo, siempre ha sido una saga que ha sabido hacer disfrutar a los jugadores amantes de la conducción.

Una historia para olvidar

Como ya hemos ido viendo en los últimos años, la historia de los Need For Speed no es más que una premisa para ir recorriendo diferentes carreras mientras vamos conociendo a los diferentes personajes que forman su trama, algo que está ahí, y ya está, pero que no aporta nada nuevo, ni nada que sorprenda ya a estás alturas de la saga.

"De nuevo nos iniciamos como un novato que deberemos darnos a conocer en el mundo de las carreras nocturnas"

Need For Speed Heat nos pone de nuevo en la piel de un novato piloto, pero en está ocasión podremos elegir entre los numerosos avatares que nos deja seleccionar el juego y que también cambia la voz del protagonista, que deberá abrirse paso entre la multitud de carreras que tenemos por delante para darle caña a la mala, malísima policía liderada por el Teniente Frank Mercer en la nueva y gran ciudad llamada Palm City, que quiere acabar a toda costa con las carreras nocturnas e “ilegales” que existen en la ciudad. Lo que sí me resulta bastante raro es ver como la policía se comporta de “día” como el “lindo gatito” y de “noche” son los cuervos que te sacarán los ojos, literalmente. A partir de las diferentes carreras, nos iremos labrando nuestra reputación conforme vayamos ganando en sus diferenciadas disciplinas, tales como, carreras de competición, derrapes, todoterrenos y velocidad.

“El día sí que mola… la noche da miedo”

Cada vez que hacemos uso de nuestro garaje y salimos a correr, el juego nos da a elegir entre el día y la noche. Durante el día las carreras son “legales” y la policía aunque activa por el mapeado no nos molestará si no damos razones de peso, como darles un golpe en su coche. El objetivo durante el día es conseguir dinero que ganaremos en las diferentes carreras o pruebas para obtener mejores coches o mejores piezas para mejorar nuestro vehículo y con ello sus prestaciones para ganar carreras con más nivel y obtener mejores recompensas. Estas piezas de mejoras o nuevos coches más potentes tienen asignado un nivel de reputación que deberemos conseguir para desbloquearlos, el cual se obtiene ganando carreras “ilegales” durante la noche en las diversas disciplinas, y sobre todo, esquivando a la policía y evadiéndonos de la misma que a su vez irá acumulando niveles de alerta que cada vez los harán más imparables y mucho más agresivos. Si somos detenidos toda la reputación que hayamos obtenido durante esa noche la perderemos de manera definitiva. Esto que en un principio puede resultar divertido y a la vez satisfactorio cuando logramos regresar a nuestro garaje con éxito se acaba convirtiendo en un cúmulo de frustraciones y malas experiencias debido a su mal planteamiento y a lo desequilibrado que resulta cuando, por ejemplo, el nivel de alerta de la policía sube a nivel 3, si es así, tienes dos opciones, o tienes un buen coche para salir lo más rápido posible y que no puedan cogerte, cosa que no ocurre hasta llevadas bastantes horas, o la segunda de las opciones y en la que caerás de manera precipitada y sin piedad, ser detenido por la policía y perder toda la reputación acumulada.

"La historia aunque discreta cuenta con un doblaje al castellano al nivel que tenemos acostumbrados en los últimos Need For Speed"

A pesar de esto, el juego intenta compensar de alguna manera lo mal diseñado de este sistema, y nos permite sobornar en un periodo breve de tiempo con dinero al coche de policía que nos persigue, pero si nos vuelve a ver ten por seguro que te perseguirá de nuevo, por lo que además de haber perdido un dinero tendremos a la policía de nuevo en los talones. Como ya ocurría en juegos anteriores de la saga, por la ciudad tendremos repartidas numerosas gasolineras donde podremos reparar nuestro vehículo en caso de que lo necesitemos visualizando el medidor de averías que tenemos en pantalla, pero hay que saber que por la noche solamente lo podremos reparar un máximo de tres veces en esa noche, cosa que deberemos tener muy en cuenta a la hora de entrar en una nueva carrera para no correr ciertos riesgos innecesarios.

Conforme vayamos subiendo de reputación también tendremos acceso a nuevos y más desafíos y eventos donde conseguir más reputación de noche y más dinero de día. También podremos ganar alguna experiencia recogiendo objetos o coleccionables que estarán repartidos por diferentes partes del mapeado, e incluso algo escondidos, y realizar saltos, derribar carteles o pequeños tramos de carretera donde hacer uso de nuestra habilidad derrapando para conseguir la puntuación más alta posible.

"En nuestro garaje podremos mejorar nuestro vehículo, así como cambiar el aspecto e incluso cambiar el sonido del claxon"

El garaje será nuestro hogar

A lo largo y ancho de la ciudad Palm City nos encontraremos trece garajes en distintas ubicaciones que deberemos ir desbloqueando para poder acceder a ellos siempre que queramos, y así utilizar el viaje rápido de día para movernos más rápidamente por el mapa en busca de nuevos objetivos. Aquí será donde podremos mejorar y personalizar nuestros vehículos (incluso podremos personalizar el sonido del claxon de nuestro coche) con la compra de nuevas piezas, como cajas de cambios, diferenciales, escapes o nuevos y mejores motores para los vehículos y adaptarlos a las diferentes disciplinas de competición, y que, aunque no sea muy extensas en cantidad esas mejoras sí que son suficientes para entretener y dedicarle un tiempo antes de volver a salir a la carretera y que supondrá el éxito o el fracaso en las pruebas si no mejoramos nuestro nivel del coche. Unos niveles que también están algo mal definidos y que lo mismo entramos en una prueba con nivel por debajo del nuestro y nos cuesta superar, y en otras ocasiones, entramos en alguna prueba con un nivel por debajo del nuestro y podemos superar sin apenas muchos problemas. El juego cuenta además con unos niveles de dificultad que podremos cambiar en cualquier momento del juego, pero en nivel normal, que es el cual he jugado yo por completo, no resulta muy difícil siempre y cuando hayas preparado bien el vehículo con el nivel que exige la carrera en cuestión.

"Tendremos a disposición numerosos eventos diferenciados como, carreras de competición, derrapes, velocidad y conducción en campo a través"

Las diferentes pruebas nos obligan a ir cambiando de coche o configurar el que tenemos con las piezas que se adapten a la disciplina que vayamos a jugar. Es aquí donde encontramos uno de los mayores lastres que arrastra el título. Y es que, el juego no incentiva en ningún momento a comprar y preparar un coche para ello. Simplemente con invertir algo de dinero y cambiar los neumáticos y suspensión del mismo para adaptarla a la carrera en cuestión, ya es suficiente. Yo de hecho me he pasado la historia principal y secundarias por completo con el segundo coche que he comprado, contando el coche inicial obligatorio que debemos comprar al principio, es decir, solamente mejorando el vehículo ya puedes hacerte con un auténtico bicho con el que pasar por encima a todos tus rivales cambiando y mejorando el motor del vehículo y sus demás componentes, algo que afea mucho a mi parecer la experiencia con un juego de conducción. Eso sí, para llegar a comprar esas piezas o coches más valiosos tendrás que repetir muchas veces algunas carreras que ya has ganado con anterioridad, lo que a la larga se queda en carreras repetitivas y poco gratificantes.

Need For Speed es sinónimo de arcade

La saga Need For Speed siempre se ha caracterizado por tener una jugabilidad arcade y divertida, y en este Need For Speed Heat también es así. Desde el primer momento el juego ya se molesta en indicarte la manera correcta de tomar las curvas, soltando el acelerador, girando y volviendo a apretar el botón de acelerar para derrapar y tomar la curva, y así, ganar en velocidad mientras la tomamos. Las carreras son divertidas y bastantes variadas unas de otras por lo que entretiene mientras dura. El manejo de los vehículos depende en muchos momentos de los neumáticos que llevemos instalados y la potencia del vehículo, por lo que no será lo mismo jugar en una pista de derrapes que en una de velocidad, ni tampoco será lo mismo jugar en una pista de rally que en una de asfalto.

El juego cuenta con un modo online que aunque, es bastante básico nos ayuda a conseguir más dinero sobre todo en la nueva disciplina como la contrarreloj, también podremos jugar las pruebas invitando a la gente conectada y conseguir más dinero si resultamos ganadores o unirnos a una banda donde podremos conseguir recompensas ganando carreras. Es un añadido que está ahí, nada más.

"La sensación de velocidad está bien lograda sobre todo con los vehículos más potentes"

Need For Speed Heat cumple bien en su aspecto gráfico. El motor Frostbite le sienta como un guante a esta saga, y aunque tiene pequeñas carencias en cuanto a modelado de algunos elementos luce un aspecto notable. La sensación de velocidad está bastante conseguida moviéndose a una tasa de 30fps, notándose sobre todo esa sensación de velocidad con los vehículos más veloces.

Otro aspecto que no me ha gustado tanto, ha sido la caja de impactos que tienen los vehículos. Ha habido veces que teniendo un accidente a 300 km/h, apenas he sufrido un par de arañazos en el vehículo, ni siquiera se han dañado los faros, algo que queda muy arcade pero muy raro de ver a estas alturas de generación.  El diseño de los coches están muy bien conseguidos, ya sea con su aspecto original como en su aspecto más endiablado con su tuning. La ciudad, a pesar de que se siente algo vacía, sobre todo de día, luce bien, con buenos efectos de luz en las salidas de sol, aunque donde luce realmente bien la ciudad es de noche, se nota que se han puesto más esfuerzos y detalles, donde las luces de neón aparecen por todos lados, dejando un aspecto muy colorido y espectacular. Sin embargo, algunas zonas y carreteras de noche me han recordado mucho a aquellas carreteras en descenso con curvas que teníamos en Need For Speed de 2015, y que, por momentos, me han resultado muy similares entre ambos títulos. El juego ha sido analizado en Xbox One X, y pese a ello, no me he librado de algún bloqueo que otro y alguna salida del juego que ha necesitado de su reinicio.

"Conforme vayamos avanzando podremos conseguir auténticas bestias de la velocidad, eso sí, tendremos que repetir alguna que otra carrera para tener los recursos necesarios"

En cuanto al sonido tenemos una de cal y otra de arena. Need For Speed Heat viene doblado a nuestro idioma, con un doblaje de personajes principales que cumplen sin más, pero con momentos memorables que te sacarán una sonrisa en las persecuciones de policía, donde la policía suele soltar una lindez del tipo… “cucu tras, te pillé” o “necesitamos insecticida para acabar con un mal bicho”. La música viene con algo de variedad con canciones licenciadas de grupos como “Gente de Zona” y donde el requetón prima por momentos y se mezcla con otros géneros como la música Trance y algo de electrónica que se hace bastante duro en ciertos momentos, aunque siempre puedes optar por bajar el volumen de la música y poner a tope el sonido del motor que está bien trabajado como suele ocurrir en toda la saga.

Need For Speed nos vuelve a traer un juego entretenido y variado pero lejos de los mejores de la saga. Tiene serios problemas con el ajuste de la progresión que no motiva al jugador y que hace repetitiva la experiencia para conseguir tanto reputación como dinero para avanzar. Las persecuciones policiales no van a mejor, se sienten mal ajustadas en cuanto a dificultad y resulta frustrante en muchas ocasiones. Tal vez sea hora de renovar la base jugable, y darle un lavado de cara a la saga.  Need For Speed Heat es un juego que solo puedo recomendar a fans de los juegos de conducción y sobre todo para los amantes de la franquicia de EA. [7]

Lo mejor:

- Divertido y entretenido con variedad de carreras y diferentes estilos de conducción

Lo peor:

- Dificultad mal ajustada y frustrante en persecuciones policiales

- Sistema de progresión muy lento que obliga a repetir carreras muy a menudo

- No incentiva al jugador a adquirir nuevos coches en las diferentes disciplinas

Chovi

Jugador sin tiempo libre y Licenciado en ADE. "El hombre elige, el esclavo obedece" @chovijmmb

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